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El desarrollo óptimo de los pichones

el desarrollo de los pichonesTodo colombófilo ha advertido  el asombroso desarrollo que experimentan los pichones de paloma desde los primeros dias de vida hasta la tercera o cuarta semana y la extraordinaria velocidad de crecimiento durante éste periódo de su vida. Cuando nacen lo hacen  con apenas 17 gramos de peso y en 3 ó 4 semanas llegan a alcanzar los 250 ó 300 gr. Estos grandes cambios, no sólo fisiológicos, sólo se dan en unas pocas especies de mamíferos, algunos roedores y nuestras palomas mensajeras.

Una pareja de pichones puede crecer uniformemente si  son del mismo tamaño, si ambos pichones nacieron con pocas horas de diferencia. Para evitar la diferencia de tamaño de los pichones, debido al lapso de tiempo entre la puesta del primer huevo y del segundo, algunos colombófilos extraen del nido el primer huevo unas horas con el fin de que la incubación no se inicie aguardando a que la hembra ponga el segundo huevo para reincorporarlo al nido y así asegurarse de que ambos pichones eclosionen a la vez, tengan el mismo tamaño y así  tengan las mismas oportunidades de desarrollarse óptimamante.

El desarrollo de los pichones

El jóven pichón recibe como alimento los primeros días de vida una  leche o “papilla” especial  que segregan sus padres de la membrana del buche. Es un alimento rico en proteínas y grasa gracias a la hormona prolactin, sintetizada en dicho buche. Cada pichón recibe aproximadamente unos 30 gr. por día de ésta nutritiva papilla hasta el 5º día aproximadamente en que su administración comienza a descender y los padres le suministran a los jóvenes otro tipo de comida más consistente. En éste período de tiempo el recién nacido pasa de los 17 gr. iniciales  a 50 ó 60 con tan sólo recibir la citada papilla, lo que da idea de la calidad alimenticia de ésta leche.

el desarrollo de los pichones

Paulatinamente la alimentación acaba siendo íntegramente a base de cereales, leguminosas y grano con alto contenido en aceites, minerales y vitaminas. En ésta época tan importante del crecimiento de la paloma, la administración de proteínas resulta fundamental para el apropiado desarrollo de los pichones.

el desarrollo de los pichones

Resulta curioso observar en un mismo palomar cómo las palomas, cuyos estadios de reproducción se encuentran en diferentes fases, regulan ellas mismas sus necesidades energéticas: durante el calentamiento de los huevos necesitan pocas leguminosas, pero más de la 1/2  cuando se encuentran criando a sus pichones.

El suministro de proteínas de una fácil digestibilidad puede mejorar la velocidad del crecimiento de los pichones pero donde encontramos mayores diferencias en los porcentajes es con la grasa. Puesto que el contenido de la papilla de los primeros días es del 75% de agua, ésto indica que el pichón recién nacido ingiere unos 4 gr. de grasa por día y al iniciar  sus padres la alimentación combinada con cereales el porcentaje bajaría a 2 gr. por día. Además de la protección contra el frío y las inclemencias climatológicas que la ingesta de grasa supone, el alto contenido en grasa de los alimentos proteícos está directamente relacionado con el rápido crecimiento de los pichones en ésta fase de su vida.

Paralelamente al propio crecimiento, el desarrollo del plumaje del pichón se forma con la proteína, grasa y vitaminas obtenidas de la alimentación. Añadir nutrientes adicionales a ésta alimentación resultará positivo cuando la absorción de éstos alimentos se realize óptimamente, no haya anomalías en las tomas, insuficiencia de grit o minerales, problemas de solubilidad, mal funcionamiento del aparato digestivo o una absorción inadecuada por parte del intestino. La ausencia de enfermedades y agentes patógenos (coccidiasis, tricomonas, bacterias, etc..) es condición indispensable para una crianza exitosa. La prevención y el control periódico de nuestra población de palomas  se hace obligatorio para garantizar el buen estado de salud de nuestras reproductoras.  Son las mejores armas, las únicas, para evitar que los problemas surjan a mitad del ciclo, propiciando  pichones con plumajes deficientes o pichones destetados con signos claros de debilidad.

Una alimentación rica y variada ayudará a los jóvenes pichones recientemente destetados a terminar de desarrollarse y comenzar su etapa de primeros vuelos con garantías de comenzar con buen pie su vida deportiva.