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Pichones de paloma compartidos en el palomar

Pichones de paloma compartidos

Curioso caso de paternidad frustada

Éste año, durante la temporada de cría, he observado un curioso y poco frecuente comportamiento  en una de mis parejas de reproductores, como ha sido la “apropiación” de facto de pichones ajenos por parte de una pareja que no pudo sacar los suyos propios.

pichones de paloma compartidos en el palomar
Se dió en caso de que hallándose dos parejas de reproductores en casilleros contiguos y con los nidales muy próximo entre sí, apenas 30 ó 40 cm. La pareja llamémosle A tuvo dos pichones que íban criando sin problemas, mientras que los huevos de la pareja B no prosperaron ( era la 2ª vez que ésta pareja ponía sin éxito) aunque seguían incubando a pesar de haber pasado los 21 días preceptivos sobradamente.

Cuando los pichones de la pareja A ya estaban anillados y emplumados, observé que la hembra de la pareja B entraba en el nido contínuo para cebar a éstos pichones que ávidos de alimento la recibían entusiastamente, mientras que los padres de la pareja A observaban tan extrañados como impasibles; y sin que hicieran nada al respecto, sólo observar a la atrevida vecina.

Con el paso de los días no sólo era la hembra, si no que también el macho B el que entraba en el nido contínuo a cebar a los ansiosos pichones.

A tal punto llegó la fijación de la pareja B por alimentar y custodiar a los pichones en cuestión que cuándo éstos comenzaron a salir de su nidal persiguiendo a sus progenitores, el macho B intentaba alejar a los padres biológicos, sin que éstos pusieran demasidado celo en defender a sus polluelos (tampoco estaban siendo atacados o dañados) del macho B, que dicho sea de paso, era más fuerte y dominante que el macho A.

El caso es que los pichones han tenido padres por partidad doble, han salido adelante sin problemas y la pareja B ha visto en cierta medida alivada su frustación por su paternidad malograda con la “crianza compartida”  de éstos dos pichones ajenos.

Con el devenir de los años y las numerosas temporadas de cría vividas es curioso como no deja de sorprenderme el comportamiento de éstas aves, con las que convives y a las que conoces muy bien, pero que no dejan de evolucionar en su aptitudes y mostrar nuevas peculiaridades cada día.

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